Machacando mi cabeza,
estrujandome la mente,
metiendola en disolvente,
hasta que cuadre la pieza.
Y entregado en tal certeza,
mientras que alguno recela,
preparo aquí su gemela,
la relleno de tomate,
de postre habrá chocolate,
y lista está la espinela.
estrujandome la mente,
metiendola en disolvente,
hasta que cuadre la pieza.
Y entregado en tal certeza,
mientras que alguno recela,
preparo aquí su gemela,
la relleno de tomate,
de postre habrá chocolate,
y lista está la espinela.







