¡A ti Señor!

Vengo ante ti mi gran Dios,
a refugiarme en tus brazos sagrados,
vengo a abrazar tu cruz sacrosanta
que veo esta expuesta hacia mi,
a ti que me esperas con los brazos abiertos,
no para culparme sino para darme tu amor,
para que me mires a los ojos ,
con esos tus ojos que me tienen eclipsada
desde que te viera en mis sueños.
Tu, que derramaras tu sangre por mi,
hoy regresas tan solo por salvarme,
a mi, que me perdonaras antes de nacer,
y aun prosigues acompañándome y cuidándome
para que yo no tropiece en mi ceguera.
A ti mi gran Jesús,
que me clavaste a tu ignominioso madero
para ser parte de ti y no pueda huir,
te digo que al fin te comprendo y te escucho,
y hoy vengo a bañarme en tu sangre bendita
para poder unirme hacia ti,
para no abandonarte nunca mas,
y para llevarte por siempre presente.
Sacrificaste tu sangre divina por todos,
para apartarme de un infierno temido
para que pueda unirme a ti en el cielo,
y para que mis labios alaben por siempre Tu Nombre.
A ti te pido mi Señor,
que me muevas siempre para verte,
mueve mis fibras para verte de cerca,
mueve mi corazón para amarte
y amarte mas allá del corazón,
para esperarte por siempre
porque tu vives en cada uno de nosotros.
Tu pusiste las llaves del cielo en tu cruz,
y cuantos quisieran ya beber de tu sangre
para llegar hacia esa eternidad
que nos espera a todos nosotros.
Por eso, de hinojos te lo pido,
guíame con tu luz al caminar...
¡Dame de tu paz!

Copyright © Luz Alcocer Paredes
Romantyka
(Derechos Reservados)
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